¿Te has parado a pensar cuál es la potencia de tu trading?

Es posible que no estés del todo satisfecho con los resultados de tu trading. Probablemente puedas mejorar algunos aspectos. Lo que es seguro es que quieres más.

Para saber qué mejorar primero tenemos que saber qué tenemos.

Imagina que el trading sea una carrera de coches y nuestra forma de hacer trading nuestro vehículo. Antes de saber qué tenemos que mejorar, tenemos que saber qué coche tenemos ¿Contamos con un Lamborghini al que no nos atrevemos a exprimir? ¿O estamos a los mandos de un auténtico cacharro de principios de los 80 en el que siempre llevamos el pie a fondo?

Lo más probable es que, tan sólo por lo que hemos leído y estudiado por ahí, no tengamos un mal coche; pongamos por caso un Honda Civic Type S. Nuestro sistema de trading quizás no sea tan flojo como pensamos y, seguramente, lo que nos falte sea destreza para pilotarlo en condiciones y sacarle todo su jugo. Quizás no tengamos un ligero y manejable Civic. Quizás poseamos un magnífico BMW serie 7. Ambos son excelentes coches para conseguir buenos resultados en una carrera, pero se conducen de forma totalmente diferente.


Lo que tenemos que tener bien controlado:

En automoción, los parámetros a controlar pueden ser la estabilidad en las las curvas, la capacidad de aceleración, la de frenada, etc. En trading, los valores que tenemos que manejar son los siguentes:

  1. Relación Beneficio/Riesgo promedio de nuestras operaciones
  2. Probabilidad de operación ganadora
  3. Riesgo asumido (promedio)
  4. Número de operaciones al mes (promedio)
  5. Capital
  6. Gastos por comisiones
  7. Gastos por deslizamiento
  8. Gastos por material de trabajo
Es fundamental que recopiles y mantengas al día la información concerniente a estos valores en todas tus operaciones. Si no lo estás haciendo, estás cometiendo un error semejante al de competir sin saber siquiera que tipo de coche llevas. Ya puedes ser Carlos Sainz, que con la furgoneta del panadero no vas a ganar el rally de Finlandia. Seguro. 

La relación Beneficio/Riesgo la obtienes en cada operación como el resultado de dividir (objetivo – entrada) / (entrada – stop). Como norma general, no aceptes nada que baje de 2, aunque te recomiendo que se acerque a 3 para considerar la operación como apetecible.

La probabilidad de que tu próxima operación sea ganadora es muy fácil de calcular. Simplemente cuenta el número de operaciones en las que hayas ganado dinero (después de comisiones, deslizamientos, etc) y divídelo entre el número de operaciones totales realizadas desde que empezaste a operar. Puedes centrarte en los últimos meses sólo si es que quieres que este valor vaya cambiando con más facilidad conforme cambias gradualmente tu operativa.

El riesgo asumido es el dinero que perderías si te saltase el stop. El famoso 2% del capital que se recomienda no superar como riesgo asumido entre todas las operaciones abiertas. Atendiendo a tus operaciones pasadas, este dato puedes tomarlo como promedio o como tu cota superior, por simplificar.

El número de operaciones al mes debe ser un promedio. Todos sabemos que hay meses de mayor o menor actividad en función de numerosos factores, como puedan ser más o menos oportunidades detectadas, bajones de rendimiento que obligan a reducir la marcha, vacaciones…

Capital. El dinero del que dispones actualmente para trading.

Gastos por comisiones. Lo que te cuesta gestionar tu posición. Normalmente, por entrar, salir y custodias. Haz el promedio de tus operaciones.

Gastos por deslizamiento. En los que incurres porque cierta orden no se ha ejecutado donde querías y has vendido más barato o comprado más caro de lo que pretendías en origen.

Gastos por material de trabajo. El coste del software, de los datos en tiempo real, de poner ese monitor extra, de comprarte todo libro que tenga la palabra “trading” en su portada, etc.


Ahora analicemos la importancia de estos datos:

Los puntos 1 y 2 (ratio Bº/Rº y probabilidad de éxito), son los que verdaderamente determinan la potencia de tu trading. Como primera aproximación, réstale al ratio Bº/Rº el inverso de la probabilidad de éxito y súmale uno. Te dará un número que, para empezar, si es menor de cero, hagas lo que hagas, perderás dinero con tu trading, pues indica que pierdes más de lo que ganas, ya sea porque pierdes muchas veces o porque, cuando pierdes, te caes con todo el equipo. Cuanto más alto sea ese número más potente será tu trading ¡Esto es lo que realmente debes mejorar!

El riesgo asumido es lo que más determina tus posibilidades de supervivencia en los mercados. Si te mantienes inflexible en cuanto a no superar una exposición al riesgo del 2% de tu capital en absolutamente todas tus incursiones en el mercado, tendrás más de medio camino recorrido. Será el cinturón de seguridad de tu coche. Ni se te ocurra entrar en la carrera sin él bien abrochado. Jamás.

Los puntos 4 y 5 (nº de operaciones y capital) son realmente pequeños detalles comparado con lo anterior. Está bien maximizarlos, pero su impacto en el resultado final es casi despreciable comparado con la pareja que define la potencia (recuerda: Bº/Rº y probabilidad de éxito).

Gastos por comisiones, deslizamiento y material de trabajo. Huelga decir que hay que recortarlos al máximo. Como decíamos cuando hablabamos del impacto de las comisiones, éstas influyen más bien poco en la rentabilidad obtenida una vez superado un capital mínimo. El deslizamiento sí puede ocasionar daños más serios. Para minimizarlo es importante que las entradas en el mercado se realicen mediante órdenes limitadas y las salidas, especialmente los stops, con órdenes de mercado, que se ejecuten con la mayor inmediatez posible. En cuanto a los gastos por material de trabajo, plantéate realmente qué necesitas y qué no. Personalmente, estoy convencido de que se pueden obtener resultados excelentes con el material 100% gratuito disponible en la red.

Para ver cómo interactúan estos valores entre sí y cómo influyen en tus resultados, he  realizado estas calculadoras que puedes obtener, totalmente gratis, con sólo pedírmelas.

Las dos primeras calculadoras están más y mejor explicadas en esta entrada. La tercera es una variante de la segunda que tiene en cuenta el efecto de las comisiones.

Básicamente permiten averiguar, una vez que introduces tus cifras (las que antes comentábamos) qué capital deberás tener si quieres llegar a obtener determinado nivel de ingresos por trading, qué beneficio teórico puedes esperar de tus números actuales y qué beneficio tendrías después de comisiones.

En cualquier caso, todas vienen muy bien para saber qué parámetro te está haciendo más daño y cuál, corrigiéndolo un poco, te dará mejoras espectaculares.

Es frecuente creer que si uno tuviese diez veces más capital para invertir ganaría mucho más; sin embargo, jugando con los números, pronto se descubre que siendo ligeramente más exigente con la calidad de las operaciones que se toman, los beneficios se disparan y que poseer diez veces más capital no marca una diferencia significativa.

El primer paso para mejorar el rendimento de nuestro coche es saber qué coche tenemos ¡Recopila tus cifras! El segundo es mejorar aquellas partes que no están a la altura o que más van a influir en el rendimiento . Potencia tu relación Bº/Rº promedio y tu probabilidad de éxito ¡Sé más exigente con las operaciones en las que entras! Por último, es importante mejorar la conducción, adaptándonos al coche y concentrándonos en cada curva ¡Sé disciplinado y aférrate a tu sistema!

Espero haberte ayudado a localizar tus puntos menos fuertes y a enfocar su optimización.

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