Actualizado: 3 de octubre de 2017

Invertir en Bolsa, apalancamientoAntes de nada ¿Sabemos lo que es el apalancamiento (financiero)?

Apalancarse es, en la práctica, gestionar más dinero del que realmente tenemos.

¿Cómo se logra eso? Aunque no es posible apalancarse comprando acciones (hablemos de generalidades, no de casos específicos), sí podemos apalancarnos con algunos productos derivados, como por ejemplo los CFD.

 

El apalancamiento en la práctica

Hablando en cristiano:

Si queremos comprar 100 acciones de Telefónica a 17€, le damos al broker 1700€. Si no tenemos 1700€ en la cuenta del broker no podemos comprar 100 acciones. No hay apalancamiento. Fácil y sencillo.

Si queremos comprar 100 CFD de Telefónica a 17€, le damos al broker tan sólo el 4% de 1700€. Es decir, sólo necesitamos tener 68€ en la cuenta y dárselos al broker para “mover” el equivalente a 1700€ de Telefónica. (Es un ejemplo, la garantía suele variar entre el 1% y el 10% del total).

¿Qué tiene de bueno?

Que si ganamos un 10%, no ganamos 6.8€ (el diez por ciento de 68€), ganamos 170€ (que es el 10% de 1700€).

¿Qué tiene de malo?

Que si perdemos un 10%, no perdemos 6.8€, perdemos 170€, aunque nunca se los hayamos dado al broker.

Si resulta que en la cuenta no tenemos suficiente como para cubrir la pérdida, antes de que eso suceda, el broker nos saca por las malas del mercado y nos quedamos con la cuenta prácticamente a cero. Desde luego, él no va a perder por nuestra irresponsabilidad.

En resumen

El apalancamiento tiene un enorme poder de seducción, especialmente entre los recién llegados, porque es el arma perfecta para dar el ansiado pelotazo.

Sin embargo, el que lo ha probado, normalmente, también ha escarmentado. La experiencia nos enseña que el apalancamiento es un lobo con piel de cordero.

Si recuerdas, lo habitual en Bolsa es perder, perder mucho y muchas veces; así que magnificar las pérdidas no es una estrategia inteligente para el que busca sobrevivir en los mercados.

Como ves, el apalancamiento es un multiplicador del riesgo. En principio, no nos interesa. Somos novatos y, como tales, tenemos que decantar todas nuestras decisiones hacia la alternativa de riesgo mínimo.

 

¿Podemos aprovechar el apalancamiento de una manera inteligente?

Claro que podemos, pero antes, tenemos que distinguir muy bien qué es capital invertido y qué es capital arriesgado:


Capital invertido

Cuando le damos a nuestro broker 1700€ para comprar 100 acciones de Telefónica a 17€ estamos entregando un capital invertido de 1700€. Ponemos encima de la mesa 1700€.

 

Capital arriesgado

¿Estamos arriesgando 1700€? Eso depende de ti, pero en principio no. Si colocas un stop loss en 16€ (Traducción: Si le dices a tu broker “Oye, si Telefónica cae a 16€, véndelo todo”), entonces sólo estarás arriesgando un euro por acción (la distancia de 17€ hasta 16€) y, por lo tanto, asumes un riesgo real de sólo 100€ (mueves 100 acciones).

 

Gestión de capital

La gestión de capital es esa parte de tu sistema de trading que se encarga de repartir el riesgo entre tus posiciones. Has leído bien: repartir riesgo. La gestión de capital asigna bloques de capital arriesgado a partir de los cuales puedes calcular cuánto capital invertido corresponde a ese capital arriesgado.

La idea de fondo es que tú no dices “En esta operación voy a invertir 5000€”. Lo que dices es “En esta operación, voy a arriesgar 300€”.

Puede suceder que si arriesgas muy poco por acción, tu sistema te permita comprar muchas acciones, saliéndote el capital a invertir muy grande. Por ejemplo:

Imagina que puedes arriesgar 300€.

Vas a comprar Acciona a 80€, con stop loss en 79.85€.

Tu riesgo por acción es de quince céntimos.

Así que puedes comprar 2000 acciones (porque 300€ / 0.15 € por acción = 2000 acciones)

Eso te supone invertir nada menos que 160.000€ (porque 80€ por acción x 2000 acciones = 160.000€)

Tu capital arriesgable es 300€, pero tu capital invertible es 160.000€.

¿Tienes 160.000€?

Puede que no. Seguramente no.

¿Puedes asumir la pérdida de 300€?

Sí. Así lo has empezado todo, basándote en tus cálculos de gestión de capital.

Te encuentras con que el limitante en esta ocasión no es tu riesgo disponible, sino tu capital para invertir.

 

Aquí entra el apalancamiento

¿Y si lograras que el broker no te pidiera 160.000€ para mover esas 2000 acciones?

Hecho: En lugar de 2000 acciones de Acciona, compras 2000 CFD de Acciona (¡trabalenguas!)

El broker ahora te pide, por decir una cifra típica, el 4% del nominal, es decir 6.400€. Una cifra mucho más asequible.

¿Qué pasa si ganas? Ganas como si movieras 160.000€.

¿Qué pasa si pierdes? Pierdes como si movieras 160.000€. Que son exactamente 300€, porque tú lo has calculado de antemano. Tienes el riesgo bajo control. Todo va bien.

 

Una observación interesante

Sabes bien que lo habitual a la hora de comprar un valor que cotiza por la zona de los 80€, no es poner un stop loss en 79.85€. Eso es extremadamente pegado y no tiene sentido en la inmensa mayoría de las situaciones. Te he puesto un caso extremo y rozando lo irreal.

Lo habitual es que, si compras a 80€, pongas el stop loss en 77€ o en 75€, dependiendo de cómo se mueva el valor y del marco temporal que barajes (semanal o diario).

Sin embargo, hablando de un valor que se mueve por los 80€, un stop loss a sólo 15 céntimos de distancia tiene perfecto sentido si lo que estamos intentando es cazar un movimiento de 50 céntimos, por ejemplo. Esto es típico de la operativa intradiaria, en la que las operaciones abarcan muy poco recorrido en el precio y duran tan sólo unos minutos.

Es por esto que los futuros (el producto apalancado por excelencia) son los reyes del intradía.

Oye, puede suceder que, operando con gráficos diarios o semanales, en alguna ocasión te venga bien apalancarte un poco porque has conseguido localizar una oportunidad de muy bajo riesgo por acción y quieres aprovecharla. En ese caso, estupendo. Pero ten en cuenta que no es lo habitual.

Este tipo de situaciones se puede dar, sobre todo, cuando realizas stalking. Aunque eso mejor te lo explico otro día, que para hoy ya es demasiada información junta.

 

Cuéntame lo que sabes

Ha llegado la hora de que participes y hagas de este artículo una conversación. Estoy deseando descubrir cómo utilizas tú el apalancamiento, tus experiencias con productos apalancados y cómo planeas utilizarlo (si es que lo planeas).

Además, te agradeceré que twittees o facebookees este artículo pinchando en los botones de abajo a la izquierda.

¡Te espero en los comentarios!

 

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